miércoles, 16 de agosto de 2017

Hablando de Comidas: Sándwich de Ratón (Número dos)



Por Baneste



En Estados Unidos, como en cualquier otro país, ocurren hechos insólitos, muy difíciles de creer, pero reales en todas las ocasiones. Estos acontecimientos extraordinarios en muchas veces no llegan a ser del conocimiento del público, pues con frecuencia ocurre que solamente se publican cuando hay de por medio una demanda. Varios de estos hechos están relacionados con algo muy vital para los humanos: la comida, tal y como lo demuestra el siguiente suceso:

Una mujer del condado de Bucks, en el estado de Filadelfia, está demandando a la cadena de restaurantes Chick-fil-A, alegando que un roedor muerto fue horneado en el panecillo de su sándwich, según un informe de la cadena de noticias CBS, filial Filadelfia.

En el documento de la susodicha demanda se detalla que el día 25 de noviembre de 2016, Ellen Manfalouti, de 46 años de edad, pidió a una amiga suya, compañera de trabajo en la compañía Nationwide Insunance, que le comprara un sándwich de pollo en el restaurante Chick-fil-A, ubicado en la dirección 2424 Lincoln Highway Este, en la ciudad de Langhorne, Filadelfia.

Ellen Manfalouti alega en la demanda que luego que su amiga le trajo el sándwich, comenzó a comerlo en una sala de conferencias en su oficina, cuando de pronto sintió algo raro en el medio del panecillo, y dándole vuelta lo tiró en la mesa. Su amiga, de nombre Cara Phelan atestiguó que tan pronto como Manfalouti lanzó el sándwich a la mesa se percató de que se trataba de un pequeño roedor, ya que podía ver sus barbas y la cola.

En la demanda se alega que los demandados fueron negligentes “al haber fallado en supervisar los empleados que intencionalmente y ∕o sabiéndolo, sirvieron un sándwich a un cliente con un roedor muerto horneado en el pan.”

El abogado de la demandante, Bill Davis, dijo que tuvo que presentar la demanda contra el propietario de la franquicia de Chic-fil-A, Dave Heffernan, y la filial ubicada en el número 2424 Lincoln Highway Este, porque ambos bloquearon los intentos para buscar un entendimiento. La demanda sobrepasa los 50 mil dólares con los que se busca reparar daños físicos y psicológicos que han afectado a Manfalouti, entre los que se destacan una incontrolable naúsea que le afectó por varios días después de haber probado el sándwich,  dificultad para comer, pesadillas y estrés post traumático (PTSD, por sus siglas en inglés). Por su parte, el propietario de la franquicia, Dave Heffernan, ha declarado que no van a hacer ningún comentario con relación a la demanda, ya que se trata de una investigación en curso.

El abogado de Ellen Manfalouti ha declarado a medios informativos que la cadena de restaurantes Chick-fil-A buscó descargar la responsabilidad por el desagradable incidente en el dueño de la franquicia, y que el dueño a su vez dijo que la panadería que provee los bollos es la culpable, y la compañía de seguros de la panadería negó responsabilidad.

Aunque esta historia presenta rasgos de un fraude bien trabajado (como obviamente ha sido visto en otros casos), no se puede negar su posibilidad real, ya que las ratas y ratones constituyen una plaga muy visible en las grandes ciudades de Estados Unidos, y los descuidos en los restaurantes pueden muy bien pasar desapercibidos por el ritmo intenso del trabajo en determinadas horas del día.

Referencias:
CBSnews.com

Philly.com

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