lunes, 13 de marzo de 2017

Las esclavas Sexuales del Paraíso


Huríes en el paraíso.

Uno de los aspectos más polémicos del Islamismo es la creencia de que un hombre musulmán devoto encontrará esclavas sexuales, llamadas Huríes, esperando por él en el cielo, después de su muerte. Los escritos islámicos describen a estas Huríes como jóvenes vírgenes con ojos brillantes, pechos firmes y redondos, y piel clara. En su conducta ellas son muy modestas y sumisas, y siempre dispuestas a hacer cualquier cosa que un hombre desee. A diferencia de las mujeres normales, ellas no menstrúan y nunca quedan embarazadas. Son como zombis programadas cuyo único propósito es dar placer a los hombres.

De acuerdo con algunos escritos islámicos, a cada hombre que va al cielo se le darán 72 Huríes para su uso exclusivo. En otras palabras, recibe un harén celestial de 72 esclavas sexuales. Extrañamente, incluso después de que él adquiere este harén, él puede todavía mantener una relación matrimonial con su esposa terrenal, siempre que ella también llegue al cielo. El hombre, su esposa y todos sus Huríes nunca tienen desacuerdos, y todos viven armoniosamente en un estado de eterna juventud, belleza y perfecta salud.

Nota: Algunas fuentes dicen que cada hombre en el cielo recibe 70 Huríes en lugar de 72. Por supuesto, como cuestión práctica, esto haría poca diferencia.

Los no musulmanes frecuentemente critican la idea de un harén celestial como degradante para las mujeres. Refuerza las creencias sobre la autoridad masculina, y contribuye a la discriminación contra las mujeres que se encuentran comúnmente en los países musulmanes. Afortunadamente, muchos hombres musulmanes modernos no creen en la existencia literal de Huríes, sino que en cambio consideran las representaciones tradicionales de ellas como una metáfora para la felicidad celestial. 

En parte por esta razón, los movimientos para mejorar la condición de la mujer están empezando a tener éxito en algunas sociedades islámicas.

Las ideas musulmanas sobre Huríes llegaron a ser especialmente polémicas después de que los terroristas islámicos modernos comenzaron a realizar ataques suicidas en varias partes del mundo. Según informes de noticias, algunos de estos terroristas fueron motivados por una creencia en que los mártires que mueren por el Islamismo son recompensados con un boleto automático al cielo y un harem personal de vírgenes hermosas Huríes. En realidad, todos los devotos musulmanes, no sólo mártires, son supuestamente recompensados con un regalo de Houris cuando llegan al cielo. Pero si alguien está motivado a matar a personas inocentes con la esperanza de recibir tal recompensa, entonces merece ir al infierno, no al cielo.

(Traducido por Baneste, del libro Weird Beliefs, del autor Barry Wilson)

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