lunes, 8 de agosto de 2016

Poemas de Lil Milagro Ramírez

Recorte de periódico con la foto de Lil Milagro Ramírez

En la concepción político-ideológica que a través de los años he adquirido, Lil Milagro Ramírez ocupa un lugar especial. Esto se debe a que a través de la muerte de ella empecé a trazar paralelos  que me ayudaron a comprender la  traición que se produjo en la lucha salvadoreña. Porque la lucha en El Salvador era originalmente revolucionaria del pueblo, pero fue infiltrada desde un inicio. Todo comenzó con el asesinato de Roque Dalton, que era la misión del agente internacional (probablemente de la inteligencia inglesa, o de la Democracia Cristiana Internacional) Sebastián Urquilla (alias “Choco Mira”). Roque Dalton representaba en el naciente Grupo (después renombrado Ejército Revolucionario del Pueblo) la autenticidad de la lucha revolucionaria, del mismo modo que el comandante "Marcial" la representaba en las Fuerzas Populares de Liberación, FPL.

Solamente así se explica la diferencia entre el destino de Ana Guadalupe Martínez y Lil Milagro Ramírez. Ambas estuvieron en las bartolinas de la criminal Guardia Nacional; Ana Guadalupe emerge de esos calabozos como autora de un libro muy circulado clandestinamente y como heroína de un movimiento; solamente su filiación política posterior la delataría; pero Lil Milagro nunca emergió; fue asesinada, su silencio es el mejor testimonio de que nunca cedió ante sus torturadores.

Aquí se reproducen dos poemas de Lil Milagro Ramírez, para honrar el recuerdo de su lucha por el pueblo.

                    Despertar

                     Por Lil Milagro Ramírez

                    Yo era mansa y pacífica
                    Era una flor,
                    Pero la mansedumbre no es un muro
                    Que cubre la miseria.
                    Y vi las injusticias
                    Y ante los ojos asombrados,
                    Estallaron las huelgas y las rebeldías
                    Del hombre proletario.
                    Y en vez de absurdas lástimas,
                    De hipocresías compasivas,
                    Brotó mi indignación
                    Y me sentí fraternalmente unida
                    a mis hermanos,
                    Y toda huelga me dolía,
                    Y cada grito me golpeaba
                    No solo en la cabeza o los oídos
                    Sino en el corazón.
                    Cayó mi blanca mansedumbre,
                    Muerta a los pies del hambre,
                    Me desnudé llorando de sus velas
                    Y un Nuevo traje me ciñó las carnes.
                    Primavera de lucha son ahora
                    mis brazos,
                    Mi enrojecida sangre es de protesta,
                    Mi cuerpo es verde olivo
                    Y un incendiario fuego me consume
                    ...y sin embargo,
                    sigo siendo como antes,
                    amante de la paz,
                    quiero luchar por ella
                    desesperadamente,
                    porque desde el principio
                    yo soñé con la paz.



Yo quiero ir a París

Por Lil Milagro Ramírez

Tengo 19 años
y quiero ir a París....
ver mi rostro en El Sena,
rezar en Notre-Dame,
conocer las costumbres de París.
Cierto,
que tengo casa
en este pueblo de San Salvador,
pero casas y pueblo,
se le vuelven pequeños
a la desmesurada dimensión
que toman mis ideas,
y aunque ya sé
que sobre El Sena
no corre más que agua
que París es también,
una continuación
de casas y de pueblos,
donde los hombres ríen,
sueñan, duermen y caminan,
yo quiero ir a París.
Cierto,
que aquí nací,
y mi cariño por el mundo
aquí comienza;
quiero a mi madre,
mucho,
tanto que ya es dolor
imaginarme lejos.
Amo los campos de la casa
en que murió mi abuelo,
el río,
donde lavé mis manos y mi cuerpo
cantándole a los vientos.
Amo y quiero
las grises piedras del camino
que me llevo en los pasos,
Amo también,
lo que está aquí,
todo lo mío,
que me acompaña íntimamente,
ya cuando duermo o pienso,
libros, vestidos, pensamientos,
papeles,
mis cuadernos,
mis cartas de estudiante.
Amo y quiero el recuerdo
de aquellos días,
en que iba con mi madre
a recorrer su pueblo,
y me pasaba,
meciendo ensueños
sobre la hamaca
de mis abuelos.
Cierto también,
que me formé bajo este cielo,
que tengo sangre autóctono,
que pienso americanamente:
como los compañeros
nacidos en mi suelo.
Llevo dulces verdades
de esta pequeña patria:
la amiga mas querida
el amor primero
de generosas ilusiones
mis hermanos
que como yo cantan y viven
bajo el paterno techo.
Amo y quiero todo esto,
¿quién lo duda?
tanto, que ya es dolor
imaginarme lejos;
quiero a mi madre,
mucho;
quiero campos y hermanos,
abuelos, amigos, compañeros,
casa y pueblo.
quiero esto, quien lo duda.
Pero a pesar de todo,
de mi pueblo y mi casa,
de mis libros y cosas,
de los amigos,
de los buenos recuerdos,
muy a pesar de todo,
tengo 19 años
y quiero ir a París.

3 comentarios:

  1. Un pensamiento claro de Lil, ella nos dejo un legado de incertidumbre sobre el amor al prójimo, a través de su testimonio de vida.

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