miércoles, 20 de julio de 2016

El Monólogo del Loco



Por Esteban Balmore Cruz


Arrinconado aquí donde estoy
en este sitio a donde el desencanto me trajo
observo el padecer
sopeso el sufrimiento
de esa rosa que se llama humanidad.

Este dolor tan crudo
igual que el petróleo que se cocina en las ollas
de las oligarquías y plutocracias más crueles
de las monarquías sin hálito
en pleno siglo existentes
cual pesadillas de un pasado  impúdico.

Promesas crudas
olorosas a ese aceite
que embadurna el letargo del político corrupto
que juró servir a su casta
cuchareando de la sopa del deseo recurrente
de su maquiavélica ambición.

¡Ay qué dolor, amor!
Esta humanidad que sangra
esta movilidad que inmoviliza
esta tu bella sonrisa
que compite con la perfección.

Actores, actrices
roedores del pluscuamperfecto
excelsos elegíacos del fariseísmo
la inmundicia pululante
del frackingcidio que tu dios no te consultó.

Amor, dolor
si Goter y Moter
hubieran discurrido
si Mefistófeles y Fausto
hubieran dilucidado
si Engels y Marx
hubieran imaginado
la dialéctica
de la naturaleza de tu bello ser
no habrían preguntas
con respuestas redundantes
en lo desconocido
del amor.

2 comentarios:

  1. Son estrofas que expresan en forma descarnada la crítica solvente a un proyecto y sus dirigentes. Estos absorbidos al ser incluidos en el proyecto de los patrones vendiendo el dolor, las energías e instrumentos creados por la sociedad en lucha quien de repente siente los efectos de esa transición que llamaron guerra y paz.

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  2. Agradezco tu comentario, Fidel. La idea es precisamente que el sentimiento de los versos puedan expresar no solamente lo que el poeta siente, sino tambien un gran sector importante de la humanidad.

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