lunes, 6 de abril de 2015

Los Troles



Por Esteban Balmore Cruz

Los troles se han hecho famosos en los últimos tiempos.  Pero a diferencia de los troles del pasado, los actuales no son mitológicos; son reales. Y obtienen resultados.

La primera vez que yo vi la imagen de un trol fue en un juego muy bonito, llamado “La Batalla por Westnoth”, y en ese ambiente el trol es representado por una figura de complexión fuerte, de elevada estatura, muscolusidad natural, escases de diálogo, y tal vez un poco falto de inteligencia.  Ese no es el trol original, aunque presenta algunas de sus características.

El trol original pertenece al mundo nórdico.  Más específicamente corresponde al universo de los cuentos fantásticos que los padres contaban a sus hijos.  Podía ser un gigante o del mismo modo un enano, sin que esta diferencia tan fenomenal le quitara encanto a su personalidad de encantamiento. 

En un cuento, los seres fantásticos son imprescindibles.

En su significado actual, un trol es (ya sea femenino o masculino, o de indeterminado sexo) una persona que se dedica a provocar discusiones sobre temas efímeros o de relativa importancia con el objeto de ganar adeptos a su tendencia ideológica. Muchas de las veces estas discusiones se salen de control porque la idea inicial que las provocó resulta ser falsa o de no comprobación.

Para un usuario experto es muy fácil derrotar a un trol.  Solamente tiene que ignorarlo por muy provocadora que aparezca la discusión.  Etimológicamente, el término "trol" procede del lenguaje nórdico antiguo, hablado en Escandinavia en el tiempo de los vikingos, y literalmente significa gigante o demonio. De acuerdo con Wikipedia, un trol es una persona que cultiva la discordia a través de comenzar discusiones posteando mensajes inflamatorios, fuera de contexto en una comunidad en línea, tales como un foro de discusión, sala de chateo o blog. Según la mitología escandinava, el trol era un monstruo maligno que habitaba en los bosques o grutas.

Dos estudios publicados en 2013 y 2014 muestran que los individuos identificados como troles expresan signos de sadismo, conducta antisocial, sicópata y maquiavélica.[1]
En el periódico digital “La Página”, un comentarista fue más allá, y expresó: "El troll es un psicópata. Maldad, mezquindad, falto de escrúpulos y ruindad serían los calificativos que pueden atribuírsele a un troll. Al estar pendientes de comentar todos los días o en cuanto se publique algún texto descargar su furia e igual si está en un call center para trollear estamos ante sádicos cotidianos." (Marvin Aguilar, 3-16-15).

Un lector, muy centrado en casi todos los temas, le respondió:

CHRIS | 2015-03-16 17:14:23

PRIMERA VEZ QUE TE LEO: 1))))) Enfrentar comentarios "provocadores" es un riegos que debes 
correr al escribir en un medio de opinión pública, sin embargo ponte en el plano del PENSAMIENTO CRÍTICO y tendras mejores herramientas que el PENSAMIENTO IDEOLÓGICO para confrontar los comentarios. 2))))) Mira que hay pensamientos de izquierdas y derechas que a todas luces son dogmáticos y cuasi religiosos. 3))))) No te cuestionan con la razón sino desde la trinchera recalcitrante de seguidores emotivos que recurren al insulto y a la incoherencia para escribir. 4)))))) Si tu posición parte del dogmatismo, entonces el conflicto con los trolles está garantizado, SI PARTES DEL PENSAMIENTO CRITICO el ejercito de trolles se desalientan. VEA!!!!!!!!!!!!!!!!

NOTA IMPORTANTE: en el idioma español no existe la variante "troll".


[1] (Trolls just want to have fun)http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0191886914000324

No hay comentarios.:

Publicar un comentario