lunes, 21 de julio de 2014

VIAJE A KUALA LAMPUR Y DUBAI AGOSTO /SEPT. 2013

Una familia salvadoreña conociendo y aprendiendo de otras culturas.

A veces se me duerme la energía que me hace escribir  y paso cierto tiempo que me siento que no tengo nada que decir, pero de repente se me meten unas ideas que no puedo sacarlas de mi mente y tengo que escribirlas.

Kuala Lumpur \ Malasia.
Es una ciudad pequeña de solo 243 KM2 con cerca de dos millones de habitantes.
La palabra Malasia se forma de tres letras que representa las tres razas que allí viven. Malay  los nativos, Asiáticos los chinos y los Indúes de la India.
Casi no no existe la criminalidad, las penas son severas y crueles, las drogas, especialmente los traficantes son condenados a muerte sin excepción, casi no venden licor, pero se puede uno echar sus cervezas en cierto lugares. El litro de gasolina vale $ 0.30 por lo que el transporte es barato.

Para el viaje llevaba unas sandalias que compré en ES, bien bonitas y cómodas, pero el velcro no servía y a cada rato tenía que agacharme a pegarlas de nuevo. Mi esposa me dijo, porqué no te compras unas nuevas, y yo le dije, pero si estas están nuevas y sólo hay que arreglarlas.

En eso de andar de turista me encontré con el zapatero remendón de la foto,  gente humilde, trabajadora, que no le fruñe el cejo a nada, profesionales en lo que hacen, gente que cada mañana se levantan y le piden a Dios que les dé el sustento del dia, y con esa esperanza salen en la aventura diaria de buscar el pan diario.
El zapatero remendón, nítido en su apariencia, los zapatos viejos, pero bien lustrados, bien peinados, rasurados y el bigote bien recortado.

Sólo llevaba una caja de cartón y en ella las herramientas propias del oficio y la infaltable banqueta, cuando lo vi, me sentí emocionado, de esa emoción que se siente por los hombres grandes, verdaderos hombres, que cumplen su función de padres o esposos a la perfección dentro de lo que Dios les ha dado.
Llegué donde El, le enseñe las sandalias, con señas le expliqué el problema, y El como todo buen experto en su oficio entendió el problema, además vio que tenia  velcro alterno y me señalo, no problema, examinó bien las sandalias y procedió a hacer su trabajo.

Sacó de su caja: la lezna, la aguja, hilo y cera, los preparó   y empezó a trabajar como todo un buen profesional, con diligencia, delicadeza y seguridad, que lindo ver gente trabajando así. Yo me senté a observar como hacia el trabajo, sentí gran admiración por este hombre.
Cuando terminó me señaló con los dedos 4, quería decir cuatro Rangit  (la moneda de Malasia equivalente + o ­- $ .30 US) le di 5 Rangit, el señor muy contento cuando le di el Rangit extra. Las sandalias quedaron perfectas, me duraron para todo el viaje sin ningún problema.


Cuando le pagué los 5 Rangit, me dije a mi mismo, me ahorré como $60.00 porque ahora no tengo que comprar sandalias nuevas. Se me salió el buen negociante, que saca ventaja en lo económico de todo, mas, quedé con cargo de conciencia por no haberle dado más por el trabajo que hizo, me dio una gran lección, sentí respeto , admiración  por El. Me puse a pensar que al momento de pagarle, sólo pensé en lo que me había ahorrado, no pensé en lo que unos pocos dólares más podrían haberle ayudarle a este buen hombre. Al dia siguiente, el zapatero remendón estaba en el mismo lugar, a la sombra de una parada de buses platicando con el policía, Yo creo que el policía le decía que no tenía que estar allí,  el ZR, no le hizo caso, y al final el policía se fue.

Cuando lo vi, pensé en reparar mi conciencia sentida y darle un poco mas de dinero, pero me puse a pensar; y si este hombre cree que le estoy dando limosna, podría ofenderse, El para eso trabaja.
Hasta esta fecha, me siento culpable de no haber pensado con el corazón cuando le pagué, mas ahora lo único que hago es pedirle a Dios que le ayude en su vida diaria.
Quiero decirles, que después de  mis queridos y nacionales caites, estas sandalias ocupan el segundo lugar y las guardo con mucho cariño, por la lección, por el recuerdo y porque son cómodas, cada vez que las veo, me acuerdo del zapatero remendón y digo, “que Dios lo bendiga”

Cuando veníamos de regreso, decidimos pasar unos días en Abu Dhabi/ Dubai, país musulmán.

Yo esperaba ver árabes por todos lados, que es lo normal cuando uno llega a otro país, ver gente local, bueno no en Dubai. Es un reinado, la familia real son los dueños de todo, bueno casi todo, desde las compañías de taxis, edificios, carreteras es como el gobierno en otros países, solo que aquí los dueños es una familia.
Los árabes, son los empleados de gobierno (perdón del rey) pero también se llaman empleados públicos, todas las posiciones o trabajos importantes las tienen los árabes, en los centros comerciales, taxistas, dependientes, meseros,  solo se miran trabajando, Filipinos, Paquistaníes, Shilankan,  Indúes, etc. Pero no árabes. No hay criminalidad, y es bien sencillo, cualquier falta es castigada con rigor, pena de muerte para los traficantes, las dependientes no las supervisan directamente, para todo hay cámaras, en las calles, centros comerciales, parques, playas , Etc.  Dicen que el promedio de tiempo entre un problema y que aparezca la policía es de sólo 5 minutos, seguridad completa, cualquier hora y lugar.

Cuando llegamos al hotel, nos queríamos bañar, y cuando entramos a la ducha, el agua estaba caliente, bien caliente, imposible bañarse, Yo pensé que estaban cambiadas las perillas de los chorros, pero no, en las dos salía el agua requetecaliente. Mojamos unas toallas y medio nos restregamos. En Dubai, la temperatura ambiente del agua es así, no se cuantos grados, pero les garantizo que se puede preparar una taza de café sin que se sienta tibio o talvez  porque toda el agua la hacen potable a través del proceso  desalinización. Cuando hablamos con los encargados del hotel, lo que nos dieron fueron un balde para que se enfriara el agua y después bañarnos a guacaladas, el baño era bien pequeño y cada vez que me agachaba para echarme la guacalada me topaba la parte de atrás en la pared de vidrio.

La temperatura promedio es de 40- 45 centígrados, cuando uno sale de un lugar con aire acondicionado los anteojos se ponen nublados (ver foto anexa). La playa es bonita, y la mandaron hacer, dicen que la arena de esa playa la transportaron de no sé dónde.


Llegan los indúes a ver, a fisgonear, diría yo, las mujeres en calzoneta, y las miran con unos ojos de lujuria, Las locales se bañan con el gaban y la burka, los hombres, algunos con calzoneta y otros con pantalones.
Es común ver a los hombres agarrados de la mano, eso significa que son bien cheros, nada malo. Los maricones, sentencia de muerte, no vi ninguno, por lo menos abiertamente.

Nosotros hicimos los arreglos de acomodación a través del Internet y de la agencia de viajes nos dijeron que “International York  hotel” era de los mejores.
Estos países musulmanes son lo que llama “radicales” en sus creencias y costumbres, la verdad es que el famoso York hotel, es un burdel disfrazado, tienen un salón con mesas y  sillas, lo  anuncian como “internet social place” , tienen cuatro computadoras que nadie usa, y uno como cliente del hotel puede usarlas sin pagar nada,  allí llegan los clientes y la mayoría de mujeres son de raza negra, se visten con unos pantalones bien pegados y enseñando todos los tuches, (casi todas son gordas) y unas blusitas bien chiquitillas, se pintan la cara como para anunciar el negocio. Es terminantemente prohibido que estas muchachas suban a las habitaciones del hotel, Yo creo que tienen afuera el “lugar de los propios eventos”.
A la entrada hay un gran rótulo que dice:”TERMINANTEMENTE PROHIBIDA AL ENTRADA A PERSONAS QUE SE ENCUENTREN VISIBLEMENTE BORRACHOS  Y PERSONAS LOCALES QUE VISTAN EL TRAJE REGIONAL DE DUBAI.”

Venden cerveza en este salón, entramos una vez y mi señora quedó asustada, por cierto todas las muchachas se le quedaban viendo y a mi también. Bueno a estos lugares llegan personas de todos los lugares del mundo, buscando exóticos placeres, “YO NO SOY UNO DE ESOS, SOY NORMAL”.
Luego en otro salón estaban en una tarima, algo parecido a un tablado para desfile de modas,  quizá unas 25 señoritas, bonitas, jóvenes, decentemente vestidas como para ir a una fiesta, sentadas en sillas y la que estaba al principio bailaba por cierto tiempo, luego se pasaba a la siguiente y así sucesivamente, los clientes las llamaban y ellas se sentaban junto con ellos.

Yo pedí una cerveza Foster y cuando me la estaba tomando, mi señora se tomó un poquito, en ese momento me agarro miedo, Ya se dio el caso que una señora hizo lo mismo y la metieron presa. Y le dije: Rosa vámonos, pero ya. Y salimos casi corriendo de ese lugar para el cuarto del hotel.

En el restaurante, un  día para el desayuno, mi señora ya estaba sentada con todo lista para comer, Yo estaba todavía haciendo cola para servirme la comida, cuando un árabe se fue a sentar a la par de Ella, luego llegaron cuatro más, cuando Yo llegué me saludaron, Rosa me dijo: estos si que son malcriados, si siquiera me volvió a ver, no dijo nada, solo se sentó, Yo le dije: no les hagas caso es cuestión cultural, hay después te voy a explicar, ; Si, pero por lo menos debería decir con permiso, Rosa, mas tarde te explico.
Lo que sucede es que son musulmanes, y Para ellos las mujeres, no tienen el mismo status que los hombres.
Luego que terminamos de desayunar, al momento de levantarme les dije: “Ha sido un placer compartir la mesa con ustedes, hemos estado como una gran familia”.

De los cinco, cuatro repitieron, “big family”, se levantaron y me hicieron el bendito (que se juntan las dos manos y se agacha la cabeza, en señal de respeto)  pero uno de ellos, se puso furioso y hasta rojo de la cólera, y empezó a hablar en árabe, no se qué cosas, pero estoy seguro no era nada agradable para con nosotros. Me imagino que Yo por haber dicho “like a Family” este árabe se indigno, debe de haber dicho: “como voy a tener la misma sangre que este infiel  canoso”; mas semejante $%^&*^%^^^&&^)**+_$#@#; no sabe que a los que tenía enfrente, tienen la sangre más preciosa del mundo,  pipil, cuscatleca, de  origen noble, orgullosamente nacido en El cantón Los Lagartos, Jurisdicción de San Julián, departamento de Sonsonate.
Bueno mis queridos parientes y amigos, Ya les conté parte de mis peripecias y aventuras en mis andanzas por el mundo.
JLMarin

 Oct.13

No hay comentarios.:

Publicar un comentario