jueves, 11 de julio de 2013

DEL PEDESTAL DE LOS GLORIFICADOS AL BANQUILLO DE LOS ACUSADOS

LA PASIÓN POR EL FÚTBOL
Por Baneste.


Si Dios fuera tan real como los entrenadores de fútbol, habría sido destituido de su cargo hace muchísimo tiempo, por no cumplir con las expectativas de sus fanáticos, y probablemente los creyentes habrían experimentado con dioses diferentes, aunque el actual llegó para suplantar a la respetable colección de divinidades olímpicas y romanas que ya estaban desfasadas.

José Manuel “el Chepo” de la Torre fue nombrado como entrenador de la Selección Mexicana de fútbol el 18 de octubre de 2010 y debutó en su cargo con un triunfo 2-0 ante el equipo nacional de Bosnia Herzegovina el 9 de febrero de 2011, iniciándose una relación casi idílica con los aficionados futboleros mexicanos.  Una etapa de muy buenos resultados dio inicio bajo la conducción del “Chepo”, y tanto la prensa deportiva como los fanáticos lo colocaron en un pedestal que sin duda lo merecía. Hasta el momento es el único entrenador que ha logrado la racha de 10 partidos invicto para “el Tri” mexicano.

No obstante, algo pasó, como es normal en el deporte del fútbol, y luego de dos años al frente de la selección, comenzó un paulatino y gradual declive que llegó a su punto máximo con la derrota ante la Selección Nacional de Panamá, en el partido inaugural de la Copa de Oro de la CONCACAF, celebrado el pasado 7 de julio en el Rose Bowl de Pasadena. Al final del encuentro, que terminó con marcador  1-2, favorable a Panamá, José Manuel de la Torre sufrió la embestida de los enfurecidos aficionados mexicanos, quienes le insultaron y lanzaron objetos al momento de su salida hacia los camerinos, exigiendo su renuncia inmediata. El periodo del idilio había llegado a su fin.  Aquel personaje otrora firme, soberbio y elegante, salió cabizbajo evadiendo los objetos lanzados, como un pobre perro con la cola entre las patas. Yo diría que es un tanto inmerecido, y esto sería bueno reservárselo a los repudiados políticos y farsantes líderes religiosos, pero le tocó a “el Chepo”.

No dudo que el equipo mexicano se va a reponer, de una forma u otra, porque además del recurso propiamente futbolístico, cuenta con muchos otros recursos, incluyendo el económico, del cual carecen la mayoría de competidores en la región, y algunos de ellos son tan corrompidos que se venden al mejor postor, traicionando el espíritu competitivo del deporte y engañando a sus fieles seguidores.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario