viernes, 14 de junio de 2013

ACCIDENTE EN EL TALLER DE EXPLOSIVOS DEL CANTÓN LA GUACAMAYA (II)

Por Fidel A. Romero, "Fidel Zarco".

SEGUNDA PARTE

En cuanto a recursos materiales, en mi mochila sólo cuento con un litro de Kalisal B, algunos botes de hostacilina, jeringas descartables no suficientes, pocos analgésicos, alguna pomada graneodine y jabón líquido.  Todo se había consumido en la rutina de consultas dadas a diario en diferentes lugares que visitaba. Pensaba en operar antes de anochecer. La gran explosión había sido el día anterior a las 11 AM. Nunca había sido responsable por mí mismo de hacer una cirugía mayor; sólo había sido ayudante en los diferentes hospitales.  Ahí tenía que asumir y hacer lo que estuviese a mi alcance para aliviar a esos compañeros y sus familiares.

Viene una idea a mi mente, mandar mensajes a Quincho para que arregle enviarme de urgencia al otro médico que recién entraba desde Honduras,  Alberto. Ya antes en semanas anteriores había salido Gina hacia el Sur-oriente (Jucuarán, La Unión) a realizar trabajo similar al que hacíamos en Morazán.  “Viene otro médico de Honduras”, decía Quincho, “su nombre es Alberto”.  Me esperanzaba el saber que venía otro a unirse al trabajo, pero mientras no estuviese en La Guacamaya, tenía que arréglamelas solo con los brigadista y buscar ayuda con algún médico en servicio social de algún pueblo cercano más los materiales de su clínica. No tenía idea de las distancias entre los pueblos. Esto pudo haberse planeado desde que Quincho dio la orden de mi movimiento con su ceñuda expresión facial y la escueta frase “Es urgente que estés en el lugar al amanecer”, pensaba para mí mismo.

Escribo con gran celeridad una nota con un reporte al jefe, Quincho, de cómo estaban los compas accidentados, sus necesidades de intervención y el plan para responder de inmediato: que simplificando era concentrar lo más rápido posible recursos técnicos, humano-materiales, si tú puedes arreglar que Alberto[1] llegue para que apoye, yo viajo a Joateca con dos armados a la clínica y ver los materiales que tienen para seleccionar.  Es posible que conozca a ese médico pero igual aunque no sea así, pedirle que nos proporcionen su apoyo humano-material”.  Le doy el correo al jefe del campamento accidentado que desde el primer momento se puso incondicional a cualesquier necesidad que se presentara, Felipe[2].  Felipe, como entendiendo el momento me dice con su voz suave y bondadosa, acompañada de una franca sonrisa:

Felipe "Torogoz".(Adaptación gráfica de Baneste).

- Compa Fidel, sé que estamos rateros de materiales para atender a todos, pero si tú me haces una lista, yo vería la manera de ver cómo conseguirla lo antes posible.  Lo veo y no lo creo.

- Más oportuno no podía ser tu ofrecimiento, compa.  Hago una lista en donde priorizaba cantidad de sueros endovenosos, antibióticos, ungüentos, gasa estéril, analgésicos orales e inyectados y curaciones; “esto salvaría vidas si contáramos con este material para ellos desde el día ayer”.

- Está bien compa, entiendo pero tú me estás dando la lista ahora y veremos qué pasará mañana.  Vi sabiduría y mucha comprensión en aquella frase, además de sentir la certeza que contaba con ese apoyo decidido a remover todo lo de su alcance para conseguir materiales.

- Mientras busco ayuda y materiales en la clínica de Joateca,  ustedes van a lavar a los 8 heridos, no tocar las vísceras de Chilo, sólo humedezcan con agua estéril sus intestinos protruidos y nada por boca; lo único es ponerle este Kalisal B que le pase en 12 horas[3], mientras se consigue más para los demás,

- Todos pueden tomar líquidos y alimentos a excepción de Chilo. 

- A todos los demás quitarles con sumo cuidado la ropa ocupando una tijera, descubrirlos y con abundante agua y jabón lavar todas las heridas quitando los tejidos friables y amoratados, ponerles ungüento en las áreas quemadas y en las lesiones lavadas, cubriéndolos con la gasa estéril.

- En un cuaderno apuntan en hojas separadas con la fecha del día, el nombre de cada uno, la edad, cuántas lesiones tiene en su cuerpo, la temperatura de cada 6 horas, además del pulso y presión arterial. Hay que controlar bien la temperatura, la presión arterial, si orina y cuántas veces pregunten desde que se dio el accidente y observen; a los que más se quejen hay que darles pastillas para el dolor cada 6 horas.

- Ofrezcan líquidos aunque no les pidan, preparen abúndate suero oral casero.

- Recuerden el aseo, rieguen agua caliente con algo de creolina [4] en el piso para desinfectar y disimular el mal olor de sangre putrefacta, buena higiene, alimentos, líquidos por boca a demanda, especialmente sopas de fácil digestión. A mi regreso, revisaremos la lista de material estéril disponible para operar a Chilo que aún tendrá parte de ese Kalisal B un poco menos de la mitad. Las visitas deben programarse y que no se junten todos aquí.

“Es mejor que coman antes de salir, Fidel, desde aquí a Joateca hay unas 3 horas de camino y tú estás desvelado y sin desayunar todavía, son las 9 de la mañana; si todo sale bien a las 4 de la tarde están de regreso con los materiales y el otro médico”, me comentan Alonso y Noé, conocedores de aquellos lugares y caminos.

- A decir verdad, no siento hambre, pero con esas 6 horas de camino que me esperan creo que si tendré algo qué comerComentando esto salimos a un corredor que lo habían habilitado para la cocina en donde alguien había colocado alimentos sobre un par de mesas. 

"Estos alimentos han sido traídos por los familiares de los muertos y heridos.  Todos son de la misma familia pero toda la gente está ayudando", me comentan.

- Aquí todos somos bien unidos, tendremos alimentos , si Felipe se ha comprometido con una lista, tenemos seguridad que algo tendremos mañana.

- Bien, ustedes que conocen todo aquí, es bueno que organicen lo de la alimentación para no desperdiciar o que se arruine la comida, organicen posta de brigadistas las 24 horas que estén pendientes de las necesidades de los compas quemados.  Posible venga un médico de nombre Alberto hoy o mañana, más el Dr. de Joateca seremos tres, así podemos sacar todas las esquirlas después de hacer las dos operaciones mayores más urgentes.

Hasta este momento, me doy cuenta que he hablado bastante dándoles una serie de indicaciones, algunas de ellas ya las sabían por el cursito que recién habíamos terminado. “Pero es bien importante que si tienen dudas las pregunten ahora; he visto que algunos de ustedes han tomado apuntes y otros no, pero quiero estar claro que sí han entendido lo que tienen que hacer.

- Bueno yo he entendido y tengo apuntes, contestaron Noé, Rubén y Alonso.

- Bien, con uno que esté clarito como el agua limpia de todo lo que hemos hablado es suficiente.  Tu Noé te encargas de supervisar, aunque los tres son responsables del trabajo a hacer y de enseñarles a los nuevos, que todo se haga según se ha dicho y revisamos cuando regrese.

El camino no fue sentido ya que la mente, los pensamientos estaban bien enfocados en las tareas dejadas y la expectativa de sobrevenía de los 8 quemados que tenían buen porcentaje del cuerpo y miembros con lesiones de segundo y quizás de tercer grado combinadas, dado el nivel de expresión de dolor de la mayoría, más la metralla que había que sacar de sus cuerpos. Sin embargo, tenía que revisar al regresar y si estábamos los tres médicos sería más fácil la evaluación para unificar la pauta a seguir en el tratamiento.  Caminaba en forma automática detrás de los dos armados en quienes confiaba por ser conocedores y sabían la urgencia de nuestro desplazamiento hasta que nos detuvimos en una  calle y me dijeron que estábamos muy cerca de la clínica. Uno de ellos se adelanta para preguntar si estaba el doctor en la clínica.  La primera noticia que no esperaba:

- El doctor. sólo viene dos días por semana y tiene dos semanas de no llegar.  Es el informe recogido

- Bien pero debe haber alguien en el lugar, una enfermera; deben tener alguna pequeña farmacia con medicamentos.

- Sí, ahí está la enfermera  y es colaboradora nuestra - dice el compa esperanzado a conseguir alguna medicina de utilidad.

- Lo sentimos mucho, pero el docto creemos que ya no llegaré más por lo peligroso que se está poniendo, ni los pedidos de medicina nos han llegado.  Sin embargo, usted puede revisar y llevar todo lo que necesite de aquí - dijo la enfermera mostrando los estantes vacíos.

- Gracias, es usted muy amable, pero no veo lo que más necesito: anestesia, sueros de los que sean, analgésicos y curaciones, material quirúrgico.

- Sólo tenemos dos sueros para una extrema necesidad y algunos analgésicos, más estos mínimos materiales para curaciones.

- Lo que necesita está incluido en los pedidos, creo ya no llegaran, cada vez hay rumores de lo feo que se está poniendo.

Después de haber vaciado aquella modesta dispensa, lo cual no era mucho para operar, prácticamente dos sueros, no anestesia, no suturas ni material quirúrgico. Aún conservaba la confianza que llegara el médico internacionalista y que trajera algún material que necesitábamos.  No es posible que viniendo del exterior no se le ocurra traer algo para emergencias; todo eso ocupaba mi mente en el camino de regreso. Sólo faltaba que Alberto no llegara esa tarde o que llegara con las manos vacías. Me hice el propósito de no pensar y disfrutar el paisaje de regreso para relajar en parte mi cabeza, aunque mis músculos empezaban a resentir el cansancio.


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[1] Médico salubrista mexicano que entraba procedente de Honduras.

[2] En ese entonces Felipe (Torogoz) era jefe de 3 campamentos, de quien tuve una gran cooperación en mis movimientos y colección de materiales para atender esa necesidad. Fue fundador del grupo musical Los Torogoces de Morazán.

[3] Cuenta 29 gotas en un minute, esto hace aproximadamente 12 horas

[4]Limpieza y desinfección de pisos y baños, gallineros, criaderos y, en general, todos aquellos lugares que sean propensos a la proliferación de microorganismos u olores desagradables. En un balde de agua (aproximadamente 7 a 10 litros) se agrega la CREOLINA DALTON. Con esta solución se riegan los lugares a desinfectar, para luego barrer. De esta forma se desinfecta el lugar y se evita la difusión de los microorganismos contaminantes por la atmósfera.( http://www.quimicadalton.com/component/content/article/63-Desinfectantes/14-creolina.html)

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