martes, 25 de septiembre de 2012

De los Tiempos de la Guerra en El Salvador

EL TRIUNFO DE LA VILLA EL TRIUNFO


(Reporte exaltativo del Ejército Guerrillero de El Salvador en su etapa final de la guerra cuando pasó a llamarse Ejército Nacional para la Democracia. Esta nota fue difundida por Radio Venceremos, en noviembre de 1990).

La semana pasada, unidades del Ejército Nacional para la Democracia desarticularon y golpearon fuertemente a una compañía de la Fuerza Armada, en el área general de la Villa El Triunfo, departamento de Usulután. La zona de los combates tiene importancia estratégica, ya que es atravesada por la Carretera Panamericana, por donde se moviliza permanentemente la Fuerza Armada.

Las unidades guerrilleras lograron penetrar al sector ocupado por las tropas enemigas, y cumplieron exitosamente la misión, inutilizando el apoyo aéreo, a través de la táctica del plegamiento máximo; es decir, pegándose al enemigo.

Posteriormente, nuestras unidades se retiraron del sector, tal y como estaba previsto, sin ningún problema. Todo esto solamente lo puede hacer un ejército bien constituido, con una estructura de mando bien definida, una estrategia elaborada, una táctica bien precisada y con una tropa bien dispuesta.

El Ejército Nacional para la Democracia es la continuidad histórica de las luchas pacíficas de masas en El Salvador. Sus raíces se remontan a las gloriosas jornadas obreras y magisteriales de 1967-1968, que marcan puntos de arranque del proceso actual de lucha del pueblo salvadoreño.

La imposición de un enorme aparato militar opresivo y represivo sobre los sectores de la sociedad civil, que históricamente han luchado por la democratización y la justicia, significaba en aquellos tiempos un desequilibrio dañino para la nación: mientras los ricos estaban armados y con todo el poder, los pobres estábamos desarmados y sometidos, sin perspectiva de cambio. Era evidente la necesidad del surgimiento de un instrumento militar que representara y defendiera los intereses populares.

Cuando en 1970 apareció la bomba molotov como arma de autodefensa en las manifestaciones pacíficas, la mechita de la lucha armada ya estaba encendida y comenzó a arder en los corazones rebeldes de muchos jóvenes que pasaron a formar los primeros núcleos armados en las ciudades. Esos primeros núcleos armados fueron el germen de lo que en la década de los años 80 se constituyó en el más poderoso ejército guerrillero de América Latina.

Ya en 1982, el FMLN contaba con importantes unidades de combate formalmente estructuradas y aptas para el enfrentamiento regular y guerrillero. De aquel periodo se pueden mencionar la Agrupación de Batallones “Felipe Peña Mendoza”, la Brigada “Rafael Arce Zablah”, el Batallón “Rafael Aguiñada Carranza”, el Destacamento “Luís Díaz” y el Batallón “Carlos Arias”.

En el proceso de desarrollo del ejército guerrillero se llegaron a constituir unidades de armas de apoyo, unidades antiaéreas y unidades de fuerzas especiales. Podemos asegurar que toda la acumulación de experiencias en la aplicación de estrategias y tácticas del ejército revolucionario, se puso de manifiesto en la gloriosa Ofensiva del 11 de Noviembre de 1989.A partir de entonces, la existencia de un ejército defensor de los intereses populares, es incuestionable.

Al iniciarse el proceso de institunacionalización del Ejército Nacional para la Democracia, con el inicio de la campaña “Castigo a la Fuerza Armada Asesina”, el 20 de noviembre de 1990, es innegable que los pobres de El Salvador, y la sociedad civil en su conjunto, cuentan con su propio instrumento militar, con alta capacidad técnica, profesional y formado en los elevados valores de amor al pueblo y consecuencia con el compromiso histórico de conquistar la democracia y la justicia para nuestro pueblo.

Eso quedó demostrado con el triunfo en la Villa El Triunfo.


Escrito por Yasser, noviembre de 1990.

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