miércoles, 20 de junio de 2018

Recreaciones de la Crucifixión

Cada año, el Viernes Santo, decenas de individuos en Filipinas recrean la crucifixión de Jesucristo. Ellos permiten que sus manos y pies sean clavados en una cruz de madera, y luego permanecen unidos a ella por un período de tiempo, en un intento de experimentar el mismo dolor y sufrimiento que Jesús padeció. La mayoría de estas personas son devotos católicos que esperan expiar sus pecados o dar gracias por una oración contestada. Estas reconstrucciones de la crucifixión han estado ocurriendo en algunas aldeas filipinas por muchas décadas, y algunas personas han pasado por la prueba muchas veces. En varios pueblos el evento atrae incluso a los turistas, que vienen cada año el Viernes Santo para ver el sangriento espectáculo.

Según un testigo en una aldea, el martillo de un carpintero fue utilizado para insertar clavos de acero de cinco pulgadas (13 centímetros) en las palmas y los tobillos de cada penitente. Muchos de ellos gritaban en agonía mientras los clavos penetraban en su carne, y la mayoría seguía llorando mientras estaba en la cruz. Para evitar la pérdida excesiva de sangre, fueron removidos de la cruz después de unos minutos y fueron llevados a un puesto de primeros auxilios. Debido a que sólo había tres cruces en el sitio, la mayoría de los penitentes tuvieron que esperar su turno. El acontecimiento fue atestiguado por una horda de turistas, incluso algunos que habían venido de tan lejos como los Estados Unidos.

Nota: En los últimos años, funcionarios de salud en Filipinas han comenzado a instar a las personas a vacunarse contra el tétano antes de pasar por la prueba. Los funcionarios también recomiendan que las uñas sean empapadas en alcohol para desinfectarlas.

Este grabado de Gustavo Dore representa la crucifixión de Jesús. Se le muestra entre otros dos hombres que fueron crucificados al mismo tiempo. La Biblia dice que el cielo se puso muy oscuro después de haber sido puesto en la cruz.

miércoles, 13 de junio de 2018

Resumen de Obra Literaria "La Barraca"


Por Esteban Balmore Cruz

 
En esta interesante novela de Vicente Blasco Ibáñes se presentan con bastante precisión las duras condiciones de vida de la población campesina y agrícola de los alrededores de la ciudad española de Valencia, en contraste con la de los terratenientes. Se describe igualmente el hermoso paisaje rural valenciano. Destaca la  descripción de la huerta valenciana de finales del siglo XIX, con todo lo bueno y todo lo malo, y esas personas capaces de las peores vilezas y al mismo tiempo de la mayor lealtad y generosidad por con los suyos, atrapados todavía en el pasado y sin experimentar los avances del mundo moderno.

Tipo de Obra: Novela.
Autor: Vicente Blasco Ibáñez.
Género: Realismo regional.
Ubicación: Zona rural en las cercanías de Valencia, España, en el siglo XIX.
Primera Publicación: 1898.
Personajes Principales:
El tío Barret, agricultor arrendatario.
Batiste Borrull, un agricultor arrendatario que intenta infatigablemente prosperar en un ambiente muy adverso.
Roseta, hija de Batiste, muchacha tímida y noble, enamorada de Tonet.
Pascualet, el hijo menor de Batiste, un niño bien portado.
Pimentó, el matón del distrito, líder de los hortelanos y principal enemigo de Batiste y su familia.
Personajes Secundarios:
Pepeta, una mujer corajuda y de temple, ejemplar, esposa de Pimentó, que sabe administrar su casa y aguantar a un marido pendenciero y borracho, es una mujer comprensiva pero con coraje.
Don Joaquín, profesor de la escuela a la cual asistían los hijos de Batiste. Es un hombre  respetado y sabio.
Tomba, un ciego que estuvo en la guerra y tiene un cierto toque de adivino, es un hombre sabio y con experiencia en la vida.


Resumen

Batiste Borrull se traslada con su familia a un distrito cercano a la ciudad de Valencia, para trabajar una propiedad agrícola que ha estado abandonada por más de diez años. Ninguno de los miembros de la familia Borrull sabía que otros agricultores en el distrito habían jurado que los propietarios de la granja nunca habrían de obtener ninguna ganancia de sus fértiles tierras. Cuando Batiste y su familia llegaron a hacerse cargo de la propiedad en calidad de arrendatarios, solamente sabían que las miradas antipáticas y la falta de saludos cordiales, significaba que no eran bienvenidos por sus vecinos.

El arrendatario anterior de la finca había sido un hombre muy manso y ya viejo de nombre Barret, un agricultor que haría cualquier cosa por mantener la tierra, la cual significaba más para él que su propia familia, ya que había sido trabajada por sus ancestros durante varias generaciones. El propietario de la hacienda, don Salvador, vivía en la cercana ciudad de Valencia, y tomó ventaja de la mansedumbre y el amor por la tierra que profesaba Barret para aumentar la renta año tras año, a sabiendas de que el viejo arrendatario siempre encontraría alguna forma de conseguir el dinero. Cargándole un interés elevado, don Salvador llegó incluso a prestarle dinero a Barret para que comprara un caballo, cuando el que tenía anteriormente se murió por exceso de trabajo. A la larga, el costo del alquiler de los fértiles acres de sobrepasaba el ingreso obtenido de las cosechas, y Barret y su familia procedieron a vender sus prendas más valiosas y a agotar sus ahorros para pagar el alquiler, pero esto solamente pospuso su ruina que era del todo inevitable. Finalmente, llegó el día en que no pudieron continuar pagando el alquiler de la propiedad.

Barret fue forzosamente desalojado de la granja por agentes de la ley, y el viejo agricultor esa noche, enloquecido, ingresó a rastras en el cañaveral. Al siguiente día encontró a don Salvador caminando solo por el camino y lo mató con su guadaña, y luego procedió a destruir todos los cultivos, de modo que los herederos del propietario no pudieran beneficiarse de su trabajo. Barret fue apresado por este delito y sus hijas terminaron prostituyéndose en Valencia. Fue entonces que los vecinos del distrito hicieron un voto en conjunto de que no permitirían a nadie trabajar la granja y hacerla rentable a los herederos del desdeñado don Salvador. Y por cierto que varias personas antes de Batiste habían venido para hacerse cargo del lugar, pero los demás agricultores habían logrado que cada recién llegado se retirara bien pronto.

Cuando Batiste y su familia llegaron inicialmente a la huerta, se quedaron allí y se dedicaron a trabajar como hormigas por muchos días; y mientras estaban en sus tierras, nadie se atrevía a molestarlos, ni siquiera Pimentó, el matón del vecindario, porque el sitio era considerado sagrado por los campesinos; además de que Batiste era bastante fornido. Cuando él y su familia hubieron terminado sus labores iniciales, la vivienda fue reparada y la mitad de la tierra estaba siendo cultivada. Una vez más el lugar aparecía próspero, aún más que los campos en derredor, y al prejuicio inicial de los vecinos se agregó la envidia.

La hija de Batiste, Roseta, fue a trabajar a la fábrica de seda en Valencia, viajando a diario y regresando a casa por la noche. Varias de las jóvenes del distrito trabajaban en el mismo lugar, y ella pudo darse cuenta bien pronto de que su compañía no era bienvenida del mismo modo que su familia entera no era bienvenida en el distrito. De igual manera, los tres pequeños varones de Batiste eran rechazados en la escuela por sus compañeros, quienes los vapuleaban a la menor oportunidad, aunque los muchachuelos no provocaban ni ofendían a nadie.

La ruina estuvo a punto de golpear a la familia cuando Batiste fue acusado falsamente ante el Tribunal de las Aguas de usar el líquido del estanque de irrigación cuando no era su turno. Por esa inexistente ofensa fue multado desconsideradamente, y le fue prohibido por las autoridades hacer uso del agua por algún tiempo. El promotor de la acusación fue Pimentó, el matón de los alrededores; pero Batiste se esforzó para evitar la ruina de sus cosechas y su familia. Al anochecer del día de la prohibición, Batiste cogió su escopeta y se dirigió al estanque, y abriendo las compuertas de éste, cogió toda el agua que sus tierras necesitaban. Su semblante se miraba tan fiero y resuelto que ninguno se atrevió a incomodarlo ni a denunciarlo ante las autoridades.

Aunque víctima de humillaciones por pequeñeces y objeto de insultos a cualquier oportunidad, la familia prosperaba, e incluso a veces consideraban que estaban equivocadamente que estaban comenzando a causar una buena impresión en el resto de agricultores que los odiaban. Pero un día, uno de los escolares golpeó al menor de los hijos de Batiste y lo tiró a una zanja llena de agua. El niño, de nombre Pascualet, y que era de un carácter inofensivo y actitud callada, murió después de una prolongada enfermedad producto del incidente. El distrito entero se compadeció de la familia y todos asistieron al entierro del niño muerto, los vecinos sintiendo que de alguna manera eran culpables de su fallecimiento, aunque días antes algunos hortelanos habían herido el caballo de batiste mientras pastaba en el campo.

Durante varias semanas después de la muerte del Pascualet y su entierro, la familia Borrull parecía caber en la comunidad; todos, incluido el matón Pimentó, se mostraban amables. La cosecha estaba lista, y los acres de tierra de cultivo de Batiste, le habían producido una excelente cosecha en recompensa al trabajo y al amor que les había dedicado. El granero estaba lleno de trigo y había vegetales suficientes para sostener a la familia durante varios meses. Pero durante los subsecuentes días del festival, las personas envidiosas por la magnífica cosecha de la familia Borrull, se volvieron otra vez en su contra.

En el transcurso del festival, Pimentó y dos de sus compinches, hicieron una apuesta en la taberna para ver quién podía permanecer sentado jugando a las cartas y bebiendo brandy por más largo tiempo, y la rara contienda continuó por más de dos días. Batiste, contagiado por la curiosidad de los demás y creyendo tener sólo amigos en el área, fue a la taberna para unirse a los espectadores de la apuesta; pero el matón Pimentó, ganador de la apuesta, extremadamente borracho, se volvió contra Batiste y le ordenó abandonar la taberna y el distrito inmediatamente. A sabiendas de que el asunto tendía que encararse más pronto que tarde, Batiste un pesado banquillo y atacó a Pimentó, y tan fieramente blandió el taburete que ninguno se atrevió a intervenir. A partir de ese día, Batiste llevaba consigo su escopeta.

Mientras regresaba a casa una tarde, Batiste sintió que alguien le seguía, y en tanto que ingresaba a un oscurecido carril, alguien lo baleó en el hombro. Herido levemente, Batiste persiguió a su atacante y pudo darse cuenta de que era el matón Pimentó, a quien persiguió y finalmente hirió gravemente. Lastimado por su propia herida, Batiste logró llegar a su barraca a rastras, y por varios días después de este incidente, nadie molestó a la familia, aunque el tumulto algunos días más adelante les comunicó que Pimentó había muerto y estaba siendo sepultado a la usanza local.

En la noche del día siguiente al entierro de Pimentó, Batiste no podía dormir tranquilamente y tuvo sueños muy raros, en los que su enemigo muerto aparecía victorioso. Por último se despertó y pudo darse cuenta que la barraca estaba en llamas. El y su familia lograron salirse pero no pudieron rescatar ninguna de sus pertenencias, solamente pudieron contemplar como todo se quemaba, incluyendo su cosecha, sentados sin la ayuda de nadie a un lado del camino. Conscientes de que sus vecinos habían provocado el incendio, los Borrull pudieron darse cuenta de que finalmente estaban siendo forzados a abandonar el lugar, a menos de que desearan retar a la muerte, estando como estaban, rodeados por un terrible e insuperable odio.


martes, 12 de junio de 2018

El Problema de Método

(Este breve pero interesante artículo fue escrito por el recordado Earl Gilman, quien falleció el pasado año. Se reproduce aquí por considerarlo de vigencia actual).



El Problema del Método
 
Por Earl Gilman
 
Existen “marxistas” que creen que el marxismo consiste en reglas.

Tal vez estas reglas fueron escritas por Trotsky, Mao, o el Che. Entonces sólo nos haría falta recordar de memoria las reglas para ser un marxista; por tanto, el marxismo de estos “marxistas” consiste de mandamientos: tal vez Diez Mandamientos, o tal vez Mil Mandamientos.

Por ejemplo, conocemos dos tendencias: una, los que proponen formar partidos laboristas en todo el mundo; y dos, los que se oponen a los partidos laboristas en todo el mundo. Pero hace falta algo: un análisis de la situación concreta en cada país.

Siempre hay una cita que el intelectual recuerda de Marx, Lenin, Trotsky, o Mao para probar los mandamientos. Pero todos estos “grandes cerebros” cambiaron de idea varias veces. Se puede citar a Marx contra Marx, Lenin contra Lenin, Mao contra Mao, Trotsky contra Trotsky.

Marx apoyó al imperialismo británico en la india y unos años después se opuso a él en Irlanda. Lenin se opuso a las críticas contra la burocracia en 1921, pero en 1923 reconoció el gran peligro de la burocracia.

Trotsky se opuso al concepto de partido laborista en 1933, y lo apoyó en 1939. Mao propuso alianza con los derechistas en su folleto “Sobre Un gobierno de Coalición”, en 1945; pero unos años después, en 1949, se enfrentó y derrotó a las fuerzas de Chiang Kai-shek.

La “línea” puede estar correcta en un momento dado, y equivocada en otro momento. Los marxistas sectarios reflejan el materialismo mecánico. La línea siempre es la misma. Para ellos “el programa” está hecho, sólo hay que pulirlo de vez en cuando.

Un ejemplo del materialismo mecánico es la organización “Sendero Luminoso”. No conciben ninguna forma de lucha aparte de la lucha armada. Pero hay otras formas de lucha. Es verdad, la lucha armada será necesaria; pero sólo al final de un proceso de educación y de luchas parciales.
Sendero rechaza el proceso mismo. La lucha de clases es un proceso dentro de los millones de luchas.
He aquí una cita textual de Sendero:

“El comité Central eleva su saludo y sujeción plena e incondicional a nuestra jefatura, el Presidente Gonzalo, Jefe del Partido y la Revolución, el más grande marxista-leninista- maoísta sobre la faz de la tierra-Guerra Popular sustentada en nuestra todopoderosa e invicta ideología el marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento Gonzalo, principalmente el pensamiento Gonzalo”.  Partido comunista de Perú CC octubre 2001.

La Guerra Popular tiene que ser “populares decir donde el pueblo mismo se levanta en armas… sin ser carne de cañón del ningún “jefe”. El marxismo no es una religión. El revolucionario tiene una obligación de pensar y no aceptar incondicionalmente ningún “jefe”.

El revolucionario es semejante al astrónomo porque mira más allá del horizonte. Mira a millones de estrellas y busca los procesos en las que están involucradas las estrellas. No acepta incondicionalmente ni a Copérnico ni a Hoyle.

Pero los sectarios no son nuestro enemigo principal… son compañeros equivocados. El oportunismo empapa al sindicalismo, a la izquierda oficialista, a las ONGs. Entonces, para nosotros que luchamos por un Partido Nuevo tenemos que hacer una lucha dual: contra el oportunismo y contra el sectarismo. Hace falta desarrollar un programa dialéctico, sujeto al cambio, porque siempre estamos aprendiendo y también aprendemos de los errores de los compañeros del pasado. No hay un Partido perfecto. Tampoco hay líder perfecto. Nuestra tarea es siempre perfeccionarnos por la crítica y la autocrítica.

Es decir, el programa es un proceso. Es un proceso con contradicciones (por ejemplo, luchas facciosas) entre líneas políticas que son los reflejos de interpretaciones distintas de la realidad misma. Entonces lo importante NO es la línea actual de una facción sino su método.

Aparte del método del materialismo dialéctico, se encuentran otros métodos en la izquierda.

El método idealista estilo anarquista.
El método idealista estilo guevarista.
El método empírico que cambia según las impresiones inmediatas.
El método propagandístico que sólo espera por un periodo mejor.
El método geopolítico que es el método de análisis de la burguesía.
El método del derrotismo de gente quemada que deben salir del movimiento, pero no lo hacen.

Los materialistas que aplican el marxismo en forma mecánica y burocrática.

El Partido Revolucionario es la Dialéctica Misma 

Muchos confundan el Partido con el aparato, la oficina y periódico. Pero hay grupos de izquierda que tienen grandes aparatos pero no tienen programa. O confunden unas consignas con un programa. El Partido es la memoria de la clase obrera. Una clase obrera sin memoria sufre de amnesia política. Dentro del vacío se mete la religión y el consumismo. También el Partido reúne las experiencias internacionales para aplicarlas en las luchas locales. El partido es la consciencia de una lucha de clases inconsciente.

Datos Relacionados a esta nota:

Hoyle: Fred Hoyle (1915-2001), astrofísico inglés proponente de la teoría del estado estable de la cosmología; describió los procesos de núcleo-síntesis al interior de las estrellas.

Chiang Kai-shek: Chiang Chung-cheng, militar y político chino. En la Guerra Civil china, que siguió a la Segunda Guerra Mundial, fue derrotado por los comunistas chinos, y en 1949 fue forzado a refugiarse en Taiwán, donde fungió como presidente de China Nacionalista hasta su muerte (1897-1975).

Copérnico: Nicolás Copérnico (1473-1543), astrónomo polaco que produjo un modelo funcional del sistema solar con el sol en el centro.

Marx: Carlos Marx (1818-1883), fundador del comunismo. Escribió, junto a Engels, el Manifiesto Comunista en 1848; escribió El Capital en 1867.

Lenin: Vladimir Ilich Lenin, fundador de los bolcheviques y líder de la Revolución Rusa. Se desempeñó como primer presidente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS, (1870-1924).

Trotsky: León Trotsky (1879-1940), revolucionario y teórico comunista ruso que ayudó a Lenin y organizó el ejército; él fue expulsado del Partido Comunista por Stalin, y eventualmente asesinado en México.

Mao: Mao Tsetung (1893-1976), líder comunista chino.

Che: Ernesto Guevara Lynch (1928-1967), líder revolucionario argentino y comandante de la Revolución Cubana que fungió como principal lugarteniente del comandante Fidel Castro; participó en las luchas de otros países; fue capturado y ejecutado por el ejército boliviano.

sábado, 9 de junio de 2018

Cinco Obras de Charles Dickens para ser Leídas



Charles Dickens es uno de los escritores ingleses más reconocidos de la literatura universal. Este sábado se cumplen 148 años desde su muerte pero sus obras se mantienen en la palestra universal pese al paso del tiempo.



Charles Dickens: Maestro ilustrede la escritura

Nació en Inglaterra el 7 de febrero de 1812. Conocido como maestro del género narrativo destacó por el humor, la ironía y crítica social en sus obras. Legó clásicos que el mundo atesora. Algunas de sus principales obras son:

1.-  "Oliver Twist".  Relata las aventuras de un joven huérfano y hambriento que encuentra ayuda de la mano de Jack Dawkins quien le adentra en el mundo del hampa londinense.

2.-  "Tiempos difíciles".  En esta obra, Dickens relata el proceso de industrialización de Inglaterra, y hace una crítica de la clase proletaria y la clase alta.

3.-  "Grandes esperanzas".  Narra la historia de Phillip Pirrip, un huérfano aprendiz de herrero cuya aspiración es convertirse en un noble caballero.

4.-  "Una canción de navidad" o "Los fantasmas de Scrooge".  Describe la transformación de un viejo avaro, Ebenezer Scroge, el cual es visitado por los espíritus de navidad, quienes le ayudan a darse cuenta del cruel trato hacia los demás por su ambición.

5.-  "El Guardavía".  Obra ambientada en el portal del túnel del tren de Clayton, Inglaterra, y que trata de dos hechos relevantes, un choque en ese pasaje, y el descarrilamiento de otro tren en 1865.

Muerte de Charles Dickens

Historiadores indican que debido a contantes problemas personales y al exceso de trabajo, el autor de otras obras también conocidas como, Casa desolada, David Copperfield, Historia de dos ciudades, Una casa en alquiler, entre muchas otras, falleció prematuramente a los 58 años de edad, víctima de un derrame cerebral en Inglaterra el 9 de junio de 1870.